Adrián Martínez, el gran goleador de la Acadé. (Foto: Prensa Racing)
Adrián Martínez se ilusiona con escribir su nombre en lo más alto de la historia reciente de Racing. El delantero sueña con superar a dos ídolos eternos del club como Lisandro López y Diego Milito, quienes hoy ostentan los récords de goleadores de la Academia en el siglo XXI. Con presente goleador y un fuerte sentido de pertenencia, Maravilla se propone un objetivo tan ambicioso como simbólico.
Actualmente, Martínez acumula 52 goles en 94 presentaciones con la camiseta de Racing, números que lo colocan muy cerca de marcas históricas. Licha convirtió 79 tantos en 232 partidos, mientras que el Príncipe alcanzó los 59 goles en 220 encuentros oficiales. La diferencia, teniendo en cuenta la cantidad de partidos disputados, alimenta la ilusión de que el atacante pueda alcanzar —e incluso superar— esos registros.
Más allá de los números, Martínez ratificó su compromiso con la institución al renovar su contrato hasta el 31 de diciembre de 2028. En reiteradas oportunidades expresó su deseo de retirarse en la Academia o en Defensores Unidos de Zárate, el club que le dio la chance de convertirse en futbolista profesional. Esa fidelidad no quedó solo en palabras, sino también en decisiones concretas.
Según reveló Gustavo Costas en una entrevista con TyC Sports, el goleador rechazó una propuesta del exterior cercana a los 15 millones de dólares (NdR: no se supo el nombre del equipo ni a qué país pertenece). La determinación de continuar en Avellaneda, priorizando lo deportivo y lo emocional por sobre lo económico, fue una clara muestra del vínculo que siente con el club y su gente.

En diálogo con ESPN, Martínez fue claro al referirse a su meta personal. “Dejo todo en manos de Dios y que se haga su voluntad. Me gustaría quedar como máximo goleador de Racing en este siglo. No estoy muy lejos, así que la meta sería esa”, confesó, dejando en evidencia que el desafío está presente y que lo toma con naturalidad y fe.
Fiel a su palabra, el nacido en Campana reafirmó su lealtad al club con una declaración que emocionó a todos los fanáticos. “El primer y último escudo que voy a besar es el de Racing. Nunca besé un escudo desde que arranqué mi carrera, pero mi familia y yo nos sentimos parte de Racing. Es mi palabra y la voy a cumplir”, sentenció. Un mensaje que refuerza su condición de referente y alimenta el sueño de quedar en la historia grande de la Academia.