Racing quedó complicado en la Sudamericana
Aún sin fútbol ni ideas claras, Racing dio la cara en Brasil, pero en el momento en que estaba para ganarlo un error de Cambeses inclinó la balanza para Botafogo.
La oscuridad não tem fim para Racing. Cuando estás en la mala, ni siquiera la buena voluntad te saca del pozo. Con la derrota ante Botafogo en Brasil por la fecha 4 del Grupo E de la Copa Sudamericana 2026, el equipo de Gustavo Costas ya no depende de sí mismo para avanzar a la siguiente fase.
Ahora, los albicelestes sólo pueden aspirar al segundo puesto de su zona. Para eso, deberán ganar los dos partidos que le quedan y esperar que Caracas no venza a Botafogo. A los cariocas ya no los puede superar porque, en caso de igualar en diez unidades, el desempate olímpico -el campeón de la Libertadores 2024 derrotó en los dos partidos al ganador de la Sudamericana 2024- favorece a los de Brasil.
Todo muy difícil
A este Racing le cuesta todo. Por momentos produce dolor de ojos ver cómo se le complica empezar a armar juego. Ya ni siquiera se espera el empuje de otros tiempos y el verticalismo por las bandas. La dificultad para generar se percibe desde el inicio del juego.
Sin embargo, a pesar de todas las adversidades, el equipo tuvo una fuerte reacción en el segundo tiempo -con más ganas que fútbol, por supuesto- y el empate de Adrián Maravilla Martínez -gran asistencia de Gabriel Rojas, el mejor jugador del plantel- pareció recordar viejas épocas para llevarse puesto al conjunto brasileño.
Pero más allá de ese espíritu de levantada, la fragilidad de la Academia es extrema. Tenía todo para ganar, pero también cualquier chispita que pudiera escaparse, podía hacerle daño. Y en este caso fue un error de Facundo Cambeses, que no pudo contener un tiro sin demasiada fuerza de Danilo para darle el 2 a 1 final al Fogão. Encima, el exBanfield se fue expulsado.
La imagen actual de Racing es de profunda tristeza. Hasta hace poco más de un año, en ese mismo estadio, se coronaba campeón de la Recopa 2025. Hoy, pese a la reacción y el ímpetu por torcer la historia que mostraron los jugadores, se ve un equipo sin ideas, desconectado y con errores increíbles, como el gol en contra de Marcos Di Cesare en el primer tanto de Botafogo.
El domingo tiene otra prueba de fuego, recontra mega difícil, en La Plata ante Estudiantes. Sin fútbol, ni poder ofensivo, ni seguridad en el fondo, el barco académico a la deriva dirá si, con muchísimo esfuerzo y corazón, le puede alcanzar para llegar a la orilla y pasar al Pincha.