Este equipo no tenía esta actitud. En absoluto.
La sensación que cualquier hincha de Racing tiene es la misma. Se puede ganar, empatar o perder partidos increíbles, pero lo que no se puede hacer es jugar sin ganas, sin actitud.
Hace un tiempo que los jugadores parecen “sobrar” la situación. Juegan sin correr, sin marcar y casi siempre haciendo una de más.
Y son los mismos jugadores. Porque han llegado pocos refuerzos. ¿Entonces? ¿Qué te hicieron, La Academia?
Toda la última semana, en Avellaneda se llenó de noticias que los jugadores estaban enojados por lo que dijo Cannavo referido a la actitud. Que perdón de acá, que perdón de allá, que delante del grupo, que eso no se dice.
Pero lo cierto es que el nuevo, el recién llegado, SIEMPRE TUVO RAZON. “Nos falta la actitud que veía de este equipo cuando no estaba”.
Pero como es novato se lo castigó. Ahora al entrenador, el que tiene espaldas, el que amó y ama el club como nadie, dice lo mismo y nadie le hace pedir disculpas. ¿Por qué? Porque es la verdad. Algo le hicieron a este equipo que jugaba a otra cosa.
No es solo resultados, hasta acá ni se mencionaron las derrotas, se menciona que los jugadores no muestran ganas ni actitud. Algo que jamás se puede permitir teniendo a Gustavos Costas en el banco. El tipo no se queda quieto al costado del banco, corre al compás de la pelota, no para. Justamente todo lo contrario de lo que están haciendo estos jugadores.
Vale la pena recordar lo que dijo el mismo DT hace 5 meses: “Tanto en las buenas como en las malas, podemos jugar bien o mal, pero estos pibes se juegan la vida”. Una frase que quedó obsoleta.
Se entiende que puede haber bronca por el sueldo de algunos refuerzos, se entiende que alguno puede merecer una mejora de contrato, se entiende si juego pocos minutos y quieren sumar más… pero no se puede permitir que pisoteen así el escudo. El mismo escudo que es más grande que cualquier jugador del plantel. Que cualquiera.
Parece fácil la solución, aunque dolorosa: El que no quiera estar que se vaya. Traigan una oferta y busque motivación, o dinero, en otro club. Pero no pisoteen más el escudo.
¿Qué te hicieron, Racing? Es el título de la nota. Y la respuesta cae sola: No lo defienden más con alma y vida. Ni los dirigentes ni los jugadores.
Dejen de lado esto y saquen adelante al escudo. Demuestren que pueden poner la actitud que ponían antes. Ganando, empatando o perdiendo, pero corriendo. Esto no se negocia. Alguna vez lo dijo Lisandro López: “El que no quiera estar que no esté”. Y vale para todos los jugadores de este plantel. Todos.