Luis Spahn, presidente de Unión.
El conflicto entre Luis Spahn y Racing suma un nuevo capítulo. El presidente de Unión de Santa Fe volvió a reclamar públicamente por una deuda que, según sostiene, se generó a partir de la transferencia de Juan Nardoni hacia Grêmio.
La operación en cuestión se cerró en una cifra importante: Racing vendió al mediocampista surgido en Nelson por 8.000.000 de dólares, con la posibilidad de sumar otros 2.000.000 en concepto de bonus por objetivos. Sin embargo, desde la dirigencia tatengue aseguran que aún no recibieron el porcentaje correspondiente al 30% de la ficha que les pertenece.
No es la primera vez que Spahn expone esta situación en los medios. En esta oportunidad, redobló la apuesta y confirmó que ya se iniciaron acciones legales para intentar destrabar el conflicto. “Se están dando los pasos legales contra Racing. Lamentablemente la justicia no es tan rápida como uno desea. Estamos pidiendo nuestro dinero”, expresó en diálogo con LT9.
El dirigente también apuntó directamente contra la conducción de los de Avellaneda, cuestionando las formas en que se manejó la negociación. En ese sentido, dejó en claro su malestar por la falta de respuestas concretas y el tiempo transcurrido sin avances en la resolución del reclamo.
Además, Spahn fue particularmente duro con Diego Milito, a quien acusó de no cumplir con los compromisos asumidos. “Esta gente está operando de mala manera. Me avergüenza que alguien del mundo del fútbol no cumpla con sus obligaciones. Les falta plata y se agarraron la nuestra”, disparó.
Sobre el cierre, el presidente de Unión elevó aún más el tono de sus declaraciones y dejó una frase contundente que refleja la tensión entre ambas instituciones. “El teléfono con Milito está cortado. Se ofendió porque repetí lo que ellos me dijeron. Quisieron causarme vergüenza, pero mi abuela decía que robar es robar y mentir, y a mí me parece que nos están robando”, concluyó.

El informe que Racing le presentó a Unión
El conflicto entre Racing y Unión de Santa Fe sumó un nuevo capítulo a partir del informe elevado desde Avellaneda por la transferencia de Adrián Balboa. La Academia aseguró que la operación se cerró en un millón de dólares, aunque se negó a enviar una copia del contrato bajo el argumento de una cláusula de confidencialidad. Esta postura despertó sospechas en el club santafesino, que decidió avanzar por su cuenta para verificar la documentación.
En ese proceso, representantes del Tatengue viajaron para analizar los papeles y detectaron diversas irregularidades. Entre ellas, facturas vinculadas a supuestos agentes FIFA que no detallan relación directa con la transferencia ni presentan constancia de pago. Además, se encontraron con una liquidación unilateral por parte de Racing, que realizó un giro de dinero que fue recibido solo “a cuenta de eventuales diferencias”, dejando asentada formalmente la disconformidad del club santafesino.
Sin embargo, el caso de Juan Ignacio Nardoni aparece como aún más delicado. Desde Santa Fe lo califican como “mucho más grave”, ya que hasta el momento no recibieron ningún pago pese a que Racing reconoció la deuda. A esto se suma una fuerte contradicción en los montos: mientras trascendió que la operación con Grêmio habría sido por diez millones de dólares, la Academia declaró ocho millones, lo que alimenta la sospecha de que podrían haberse ocultado dos millones de la base imponible. De ser así, Unión estaría dejando de percibir unos 600 mil dólares correspondientes a su porcentaje, lo que profundiza aún más el conflicto.
Este infeliz de milito lo único que hace es cagada,con blanco no pasaba esto