Valentín Carboni junto a Lionel Messi en la Selección Argentina.
Racing atraviesa un mercado de pases complejo y, por ahora, inquietante para sus hinchas. A pocos días del inicio formal de la competencia, la Academia acumula siete bajas y todavía no logró sumar ningún refuerzo. Las salidas, varias de ellas de peso, obligaron a la dirigencia a moverse con rapidez, pero las negociaciones no terminan de cerrarse y el plantel de Gustavo Costas sigue sin caras nuevas, en un contexto que genera lógica preocupación.
Las desvinculaciones dejaron un hueco importante tanto en cantidad como en jerarquía, y el cuerpo técnico observa cómo el tiempo corre sin soluciones concretas. Si bien la renovación de Costas aportó algo de calma institucional, el mercado expone una transición delicada, con la necesidad de rearmar el equipo sin perder competitividad. Por ahora, la Academia negocia más de lo que concreta, y eso se refleja en un balance negativo de entradas y salidas.
Uno de los nombres que sigue sobre la mesa es el de Matko Miljevic, por quien las charlas continúan, aunque sin avances decisivos. La dirigencia considera que su llegada podría cubrir una de las necesidades urgentes del mediocampo, pero el acuerdo todavía no está sellado. Mientras tanto, Racing explora otras alternativas para no quedar condicionado a una sola operación.
En ese contexto apareció con fuerza la posibilidad de Valentín Carboni. En las últimas horas, Diego Milito mantuvo conversaciones con Inter por el juvenil, que actualmente está a préstamo en Genoa. La idea es que el volante ofensivo de 20 años rompa ese vínculo para sumarse al club de Avellaneda, algo que el propio futbolista ve con buenos ojos, seducido por el proyecto y la chance de trabajar bajo las órdenes del Narigón.

La principal traba pasa por la duración del préstamo. Desde Italia pretenden cederlo solo por seis meses, mientras que Racing busca asegurarlo por un año completo. Esa diferencia es hoy el punto central de la negociación: si logran resolverla, Carboni se convertirá en el primer refuerzo del mercado. Hasta entonces, Racing sigue esperando, con muchas bajas, sin incorporaciones y con un margen de error cada vez más chico.