Agustín García Basso, defensor de Racing.
En el partido frente a Defensa y Justicia, el zaguero que viste la número dos de El Primer Grande fue utilizado por el entrenador, Gustavo Costas, como un lateral por la banda izquierda.
Ante la exigencia de Gabriel Rojas frente a Flamengo recién vuelto de una lesión y el bajo nivel de Ignacio Rodríguez en esa posición, el central tuvo que cumplir ese rol.
En el arranque se lo notó desorientado y a veces a la hora de atacar quedaba claramente adelantado, pero con el pasar de los minutos se fue adaptando e incluso generó peligro en una jugada donde hizo lucirse a Bologna con dos remates llegando desde afuera del área.
A la hora de retroceder y ayudar en defensa estaba bien parado, corto y despejó pelotas que eran ataques poblados del rival y logró terminar el partido.
A Agustín García Basso le tocó una tarea difícil y la resolvió con autoridad. Si bien no es su posición natural, dejó claro que puede ser una opción válida para Costas en caso de necesidad. De todos modos, el lateral izquierdo sigue siendo un punto débil en el plantel, más allá del regreso de Rojas.
El defensor de Racing cumplió con creces en una función inesperada y, con su rendimiento, sumó puntos importantes en la consideración del técnico.
Por Julián Pérez