El plantel de Racing sufre tras la derrota ante Banfield.
Pese a que en los primeros partidos Vojvoda le había dado cierto orden al equipo, Racing no tiene protagonistas ni actores de reparto para imponerse en el resultado.
Cuando un equipo circula la pelota de manera horizontal de un lado para el otro de forma permanente, la película no solo no pinta atractiva, sino que es aburrida y sin argumento.
Así está Racing hoy, sin intérpretes ni actores de segundo orden para dominar al rival y mucho menos para ganar el partido. La derrota con Banfield en el Cilindro fue uno de esos films de terror, pero que además le hicieron doler los ojos al hincha por ver tan mala producción de parte un plantel vacío de ideas.
Por un momento, dio la sensación de ver un rejunte de jugadores desconocidos entre sí, sin ningún tipo de jerarquía para vestir una camiseta tan grande como la de la Academia. Por otro momento, para los que superan los 40 años, el duelo con el Taladro hizo recordar a aquellos años 90 -incluso la primera década del siglo XXI-, de muchísima oscuridad y mediocridad albiceleste.
Mensaje a Vojvoda
Si el técnico de Racing realmente cree que el equipo generó chances ante Banfield su lectura puede irritar más que la propia derrota. Es cierto que sincerarse puertas para afuera puede causar debilidad o malestar en el vestuario, pero puertas para adentro se espera una visión más cerca de la cruda realidad.
Si el exzaguero pretende sobrevivir en el cargo deberá entender que la Academia tiene que cuidar el arco propio como oro porque arriba no tiene respuesta. Si bien, el gol de Banfield significó prácticamente la única llegada del visitante, los de Vojvoda están obligados a mentalizarse en no recibir goles y en ser híper inteligentes. A partir de ese concepto, y con algo de viento a favor, el arco contrario le abrirá alguna puerta. A todo el mundo le gusta ir al frente y llevarse por delante a cualquier rival, pero hoy Racing no tiene, ni por asomo, la manera de hacerlo.
Allá se va el tren…
La mayor bronca pasa por dejar pasar un tiempo que pudo haber sido de mucha gloria. Con los demás equipos grandes fuera de escena, Racing tenía la estabilidad y el campo apropiado para llevarse una enorme cosecha que nunca pudo ser tal. Caerle a Diego Milito siempre es agotador. Pese a que durante su actual ciclo como presidente el fútbol masculino de primera división retrocedió muchísimo, previo a su llegada al poder tampoco se habían levantado copas por doquier. El problema para Milito, que será una esclavitud mientras no gane algo, es el famoso salto de calidad, que, hoy por hoy, está muy lejos de concretarse.
Se valora lo logrado en otras ramas y el avance del predio de Ezeiza, entre otras buenas, pero el exInter sabe perfectamente que la pelota tiene que entrar en el arco que todos quieren. El trabajo a largo plazo siempre rinde sus frutos, pero al presente no se lo puede subestimar con un equipo tan flojo. El camino a la meca puede ser largo y desértico, pero si en el medio no se cuenta con un vaso de agua, la misión será imposible.
El resumen final es que Racing no termina de subirse a ese tren glorioso que difícilmente vuelva rápido y con tantas posibilidades por Alsina y Milito. Los otros grandes -sobre todo, River y Boca- en algún momento se despertarán y ahí la Acadé ya no estará tan libre para beber de las copas más lindas.
Nicolas, el sobre llego a tiempo. Antes no ganamos por doquier?. Se nota mucho el sobre para seguir analizando tu folleto.
caerle a milito es agotador?….. y quien gano las elecciones proponiendo salto de calidad para despues deshacerse de un equipo campeon y traer jugadores retirados o que no pueden dar dos pasos seguidos….que no senote tanto la guita que les pasa a los periodistas
Ahhhh bueno! Llego el sobre acá también? En vez de mandar dinero por favores a periodistas y barras que lo pongan en refuerzos y no en sor3t3s o los bolsillos de lacunza. Claro tenés razón antes estábamos igual! La culpa es de Costas todavía?