Lautaro Martínez y Enzo Fernández celebran el triunfo de Argentina.
Argentina estuvo al borde de protagonizar uno de los golpes más inesperados del Mundial 2026. El seleccionado de Lionel Scaloni perdía 2-0 frente a Egipto y, durante gran parte del encuentro, veía cómo se esfumaba la ilusión de defender el título conseguido cuatro años atrás. Con el reloj como principal enemigo y la eliminación cada vez más cerca, la Albiceleste encontró respuestas desde el banco de suplentes y construyó una remontada inolvidable.
El primer paso hacia la hazaña llegó con el descuento del Cuti Romero, que renovó la esperanza de todo el equipo. A partir de allí, Argentina fue con todo en busca del empate y encontró en Lautaro Martínez a un futbolista decisivo. El delantero formado en Racing mantuvo viva una pelota que parecía perdida y permitió que Gonzalo Montiel lo asistiera a Lionel Messi, quien definió con categoría para establecer el 2-2 y cambiar por completo el desarrollo del partido.
Sin embargo, el Toro todavía tenía guardada su mejor intervención de la noche. El atacante bahiense recibió un pase de Julián Álvarez, protegió la pelota cerca de la línea de fondo y esperó el momento exacto para sacar un centro perfecto. Enzo Fernández leyó la jugada, atacó el área con determinación y conectó un potente cabezazo que venció al arquero egipcio, desatando el delirio de los miles de argentinos presentes en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta.
Con el 3-2 consumado, Argentina administró la ventaja en los minutos finales y volvió a apoyarse en el Toro Martínez para sostener el resultado. El delantero llevó el balón hasta el córner, resistió la presión de varios rivales y ganó segundos fundamentales para que el reloj jugara a favor de la Albiceleste. Esa acción le valió el reconocimiento de todo el estadio, que despidió su esfuerzo con una cerrada ovación.
Aunque comenzó el encuentro como suplente, al bahiense le alcanzaron apenas 21 minutos para convertirse en una de las grandes figuras del partido. Su inteligencia, sacrificio y participación directa en dos de los tres goles fueron determinantes para una clasificación que parecía imposible. Gracias a una remontada histórica, Argentina avanzó a los cuartos de final y continúa soñando con conquistar el bicampeonato del mundo.
Flojo partido de Rodrigo De Paul
Rodrigo De Paul no tuvo una de sus mejores actuaciones en la victoria de Argentina y quedó marcado por un rendimiento muy por debajo de lo esperado. Desde el inicio del encuentro se mostró impreciso sobre el sector derecho, con pérdidas de balón y errores en la entrega poco habituales en un futbolista de su jerarquía. En el complemento protagonizó el primer remate del equipo, aunque su definición fue demasiado débil y no generó peligro. A lo largo del partido, equivocó los caminos en numerosas ocasiones y nunca logró imponer el ritmo que acostumbra.
Más allá de las sensaciones que dejó su desempeño, algunos números reflejan aspectos positivos de su labor: completó 45 de 51 pases, con un 88% de efectividad, registró un 86% de precisión en campo rival (32 de 37), un 93% en campo propio (13 de 14) y acertó el único pase largo que intentó. Sin embargo, las 11 pérdidas de posesión terminaron pesando demasiado y explican por qué su actuación fue considerada una de las más flojas del seleccionado argentino.
Muchachos traigan vino juega La Acade…
Igual cuando juega la otra Celeste y Blanca .
Me jode cuando se critica y critica . No siempre se puede jugar 100%. Y hay que tener paciencia cuando todavía rueda la bocha.
No queramos ser más Papista , que el Papa.
Me gustaría saber cuantos pseudos sobiondos de 4ta..patearon alguna vez una pelota o jugaron algún partido de campeonato( aunque sea de bolita).
AGUANTE ARGENTINA CARAJO.
A TRIUNFAR OTRA VEZ
Lo que le pasa a De Paul se llama cansancio físico. Necesita estar al 100% para desplegar toda su capacidad basada en el despliegue físico.