Ayer por la tarde nos llegó la noticia del fallecimiento de Miguel Ángel Russo. Un tipo querido y respetado por todo el fútbol argentino, de esos que no abundan. Y quedó demostrado con tantos mensajes, incluso desde clubes con los que nunca tuvo vínculo y que fueron sus grandes rivales.
Miguelo generaba eso, aceptación, admiración y respeto de todo nuestro fútbol, sin importar los colores. Pocos lo consiguen, y él lo logró a lo largo de tantos años exitosos de trabajo.
Una gran carrera como jugador y luego como entrenador. En la Academia tuvimos la suerte de coincidir un par de años, en un momento en el que Racing se estaba reacomodando tras varios años difíciles en lo institucional y en lo deportivo.
Su llegada fue importante más allá de no lograr títulos ni pelear campeonatos. Miguel fue un poco de estabilidad, un proyecto serio que duró un año y medio. Desde el primer ciclo de Mostaza Merlo que Racing no tenía un entrenador que se mantenga tanto tiempo en el cargo.
Con altibajos en cuanto a los resultados, pero Miguel le dio su sello al equipo, que por momentos jugó un muy buen fútbol. En 2010 logró ganarle a Boca dos veces seguidas en la Bombonera. En abril de 2011 logró un triunfo muy importante sobre Independiente en el Clásico de Avellaneda, la Academia llevaba once partidos sin ganarlo, el último había sido en 2005, Russo cortó la racha, goles de Teo y Hauche, dos jugadores que se destacaron durante su ciclo.
Detalles de su paso por Racing
Llegó al club para reemplazar a Claudio Vivas, hizo su debut el 20 de febrero del 2010, en la quinta jornada del Torneo Clausura. La Academia venció 1 a 0 a San Lorenzo (el último club que había dirigido) con gol de Gabriel Hauche a los 83 minutos.
El equipo de aquel día: De Olivera, Mercado, Ayala, Aveldaño, Lluy, Wagner (Bieler), Yacob, Lucero (Grazzini), Castromán (Falcón), Lugüercio y Hauche.
Agarró a Racing muy mal, con un triunfo y tres derrotas en cuatro fechas. Lo levantó y cerró el campeonato en el octavo puesto, con 29 puntos. Ganó 8, empató 2 y perdió 5.
Para su segundo torneo, el Apertura 2010, llegaron algunos refuerzos, entre ellos Giovanni Moreno, Pillud y Toranzo. Racing tuvo momentos de muy buen fútbol pero un andar irregular, finalizó sexto con 29 puntos, ganó 8, empató 5 y perdió 6.
Su último campeonato al frente de la Academia fue el Clausura 2011. Arrancó con triunfo en la primera fecha pero sufrió la sensible baja de su figura, Gio Moreno. Racing encaraba el torneo sabiendo que no contaría con su mejor jugador durante todo el semestre. Pero apareció un compatriota para que Miguelo no lo extrañe, en la segunda fecha debutó Teófilo Gutiérrez que terminó siendo el goleador del Clausura. Con los goles de Teo el Racing de Russo sumaba 12 puntos en 5 fechas, pero luego llegó una racha de tres derrotas seguidas y el equipo tuvo un flojo desempeño hasta el final del campeonato, culminó decimoquinto con tan solo 23 unidades. Lo destacado estuvo en la fecha 10, con el ya mencionado Clásico de Avellaneda.

Por todos lados dejó buenos recuerdos, y así lo fue también por Avellaneda.
Gracias Miguel, hasta siempre.