Gustavo Costas dejó de ser el DT de Racing y Diego Milito ya tiene cuatro candidatos entre sus planes.
Durante el último tiempo, a Gustavo Costas lo señalaron con insistencia por la falta de minutos para los juveniles surgidos del Predio Tita Mattiussi. La crítica tomó fuerza por su identificación histórica con Racing, un entrenador del riñón del club, alguien que conoce como pocos el valor simbólico y deportivo de la cantera. Sin embargo, eligió el silencio. No entró en polémicas ni respondió en caliente. Esperó su momento.
Ese momento llegó después de la goleada frente a Atlético Tucumán, en un contexto favorable para dar señales. Con el resultado asegurado y el equipo sólido, Costas decidió hacer debutar a Ezequiel Pérez, extremo zurdo de 17 años nacido en Monte Chingolo. No fue un gesto aislado: fue una respuesta implícita a quienes cuestionaban su postura.
El ingreso de Pérez no fue un dato menor. Se convirtió en el futbolista número 115 formado en la cantera académica en debutar en Primera División, una cifra que refuerza la tradición formadora del club. Racing históricamente se sostuvo en esa identidad, y cada estreno reaviva ese orgullo interno que atraviesa generaciones.
En conferencia de prensa, ya con el respaldo del resultado y la decisión tomada, el DT fue claro. Explicó que para él los contextos son determinantes, que no se trata de exponer a los chicos por presión externa sino de acompañarlos cuando el escenario es el adecuado. Pero, sobre todo, remarcó que la actitud es innegociable.
“Yo soy el primero que quiere poner a los chicos, pero después tienen que responder y portarse como un profesional. Yo no le voy a regalar la camiseta a cualquiera. Hay que bajar una conducta y sos profesional cuando tenés 30 o 40 partidos”, sentenció. Más que una defensa, fue una declaración de principios: en su Racing, el talento abre la puerta, pero la conducta impide que se cierre.
Los juveniles que debutaron con Gustavo Costas
En septiembre de 2024, cuando Racing caía frente a Talleres, Matías Acevedo se convirtió en el primer juvenil en debutar bajo la conducción de Gustavo Costas. Aquella aparición parecía marcar el inicio de una etapa con mayor presencia de chicos del Predio Tita en Primera. Sin embargo, después de ese 22 de septiembre, su participación en la máxima categoría se cortó abruptamente. Incluso atravesó períodos en los que quedó al margen de la Reserva y de los seleccionados juveniles por cuestiones vinculadas a la conducta.
Casi un año más tarde, el siguiente estreno fue el de Gonzalo Reyna. El 12 de septiembre de 2025 sumó sus primeros minutos ante San Lorenzo, y dos meses después volvió a tener rodaje frente a Newell’s Old Boys. Para entonces, Costas ya había sido claro respecto a la importancia del comportamiento y la responsabilidad profesional como condiciones innegociables para sostener un lugar.
El caso de Reyna terminó cerrándose con su salida a préstamo a Boston River, en busca de continuidad y crecimiento. Así, los dos primeros juveniles que debutaron en este ciclo no lograron afianzarse, en un contexto donde el entrenador insiste en que el talento por sí solo no alcanza si no está acompañado por disciplina y compromiso cotidiano.