Racing Club El Primer Grande

Mapa político

En diez días Racing vivió cambios políticos de trascendencia. Lo que parecía la renuncia de Cogorno no fue tal y la incertidumbre continúa.

Después de muchas idas y vueltas Gastón Cogorno decidió quedarse al ritmo del Twitter con el «seguimos trabajando». La situación en el Mundo Racing cambia de un momento para el otro y lo que era dimisión a la salida del sol se convirtió en arrepentimiento en el crépusculo.

El foco fuerte del conflicto se inició la semana pasada con el despido de Roberto Ayala y la renuncia de Leandro Rodríguez Hevia en la reunión de Comisión Directiva del miércoles 18. Un fuerte sector propuso la baja del ex futbolista al cargo de Manager Deportivo y el Presidente tuvo que anunciarle que dejaba de trabajar para el Club. Al Secretario le pidieron que dejara el cargo y, ante la falta de apoyo de Cogorno, tuvo que aceptar.

La semana continuaba pero una nueva derrota, en esta ocasión contra Newell´s, el hundimiento en la tabla y la ausencia de victorias hicieron que en los medios se hable menos de lo futbolístico y más del entorno. La relación entre los diferentes sectores de la CD se hizo insostenible. La convivencia dejaba de ser posible y el pedido de divorcio estaba consumado. La solicitud de renuncia a Cogorno se hizo efectiva.

Los cambios en la dirigencia se reclamaban debido a que muchas de las decisiones que se tomaban desde el círculo del Presidente no eran compartidas por la gran mayoría de los miembros de la CD y se efectuaban sin consultar. La situación futbolística y los riesgos de una posible debacle económica llevaron a esta situación.

La respuesta a esto fueron anuncios de Cogorno a través de Twitter: «Manana (sic) espero la renuncia de Molina y Blanco para el llamado a elecciones. Sino que den un paso al costado y nos dejen seguir trabajando». El máximo mandatario no quiso dejar el Club solo y entregar el cargo a la Vicepresidencia.  La apuesta fue la salida conjunta y las elecciones anticipadas. El único medio de comunicación tuvo un máximo de 140 caracteres. Algo que parece poco serio para un cargo de tal magnitud.

Ante la dificultad de conseguir esos objetivos, frente a la presión del público y la mala situación deportiva; en la mañana de ayer parecía haber un cambio de rumbo. Después de un año y nueve meses de gestión Cogorno se había dispuesto renunciar. Hasta una conversación con referentes del plantel, para comunicar la situación, se hizo visible a la prensa. Pero parece que siempre tenemos que vivir en medio de «peros». Otra vez el Twitter y un nuevo anuncio: «Seguimos trabajando».

El presente y el futuro de Racing con Cogorno están terminados por más que no lo quiera ver. Los egos, la razón de no querer quedar como responsable de este presente y la ilusión de algún tipo de cambio por la aparición de una victoria futbolística estiran la agonía. La novela continúa mientras que tanto hinchas como socios seguimos con incertidumbre.

Por Gabriel Espósito / @GEsposito85

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