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La rutina de no parar de ganar

La Academia, con 16 triunfos, con tres empates y con una derrota, festejó otra vez a lo grande. (Foto Racing Club)

Racing estaba acostumbrado a pasearse con la gloria de la mano en la segunda década del siglo XX. Absolutamente cómodo con eso de ganarles a todos, la Academia se volvió imbatible con el paso de los campeonatos gracias a un fútbol de altísimo nivel que no podía mostrar ningún otro equipo argentino. Dominador indiscutido de los torneos de Primera División en 1913, en 1914, en 1915 y en 1916, el cuadro de Avellaneda se consagró también el 25 de noviembre de 1917. Y de gran forma: con un juego exquisito que le permitió pasar por encima a gran parte de los rivales, sumar 35 puntos y sacarle 5 de diferencia a River, el segundo en la tabla de posiciones.

El andar de Racing no deja lugar a ningún tipo de dudas: 16 victorias, 3 empates y solamente una derrota. Pero eso no es todo porque, además, fue el conjunto más goleador y el menos goleado: convirtió 58 tantos y recibió exclusivamente 4. ¿Los triunfos más resonantes? Un 7 a 1 a GEBA, un 6 a 0 a Porteño, un 5 a 0 a San Isidro, un 6 a 0 a Atlanta, un 8 a 0 a Columbian y un 5 a 0 a Banfield. La única caída fue, justamente, en la última fecha ante Independiente, que se impuso 1 a 0 como visitante. Alberto Marcovecchio acabó como el máximo artillero con 29 conquistas, seguido por Alberto Ohaco, que marcó 17. En total, fueron 10 los futbolistas que dejaron sus sellos en las redes contrarias.

Nombres y apellidos que es necesario recordar porque son los que construyeron la gesta: Marcos Croce, Roberto Castagnola, Armando Reyes, Ángel Betular, Francisco Olazar, Enrique Machiavello, Natalio Perinetti, Juan Viazzi, Ohaco (capitán), Marcovecchio, Juan Hospital, Juan Perinetti, Nicolás Vivaldo, Pascual Garré, Juan Barreto, Pedro Ochoa, Carlos Galup Lanús, Salvador Presta, Ricardo Minondo y Carlos Franch. Con un plantel tremendamente ganador, la Academia también se impuso la Copa Ibarguren, frente a Rosario Central, en los primeros días de 1918.

En un nuevo aniversario de la hazaña, el justo recuerdo para los campeones. Porque no hay mejor manera de generar la identidad que recordando la historia.

Fuente: www.racingclub.com.ar

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