Racing Club El Primer Grande

Ídolos: Marcos Croce

Logró 10 títulos con Racing y dejó un recuerdo imborrable debajo de los tres palos.

El arquero consiguió dejar a Racing en lo más alto.

Clave en la etapa más ganadora de la historia del club, falleció el 10 de julio de 1978. Nadie lo olvida a 38 años de su muerte.

Primera verdad que está clara: la historia no empezó ayer. Segunda verdad indiscutible: la historia merece ser contada. Tercera verdad irrefutable: es fundamental conocer la historia para saber quién es uno y hacia dónde va uno. Racing, con 113 años de vida, con un pasado repleto de gloria, tuvo a lo largo de tantos años símbolos que forjaron la identidad del club, que desataron el amor de multitudes y que le entregaron la grandeza de la que todavía hoy disfruta. Por eso, como homenaje respetuoso, como saludo eterno, se los recuerda en las fechas que ya les pertenecen. A los ídolos académicos, simplemente gracias.

Imbatible. Siempre imbatible. Con una facha que sigue alucinando pese al paso del tiempo. Imaginen: un tipo apoyado contra un palo, con las rodilleras calzadas a la altura exacta y sin guantes que lo protejan de los pelotazos. Así defendía los tres palos Marcos Francisco Croce, un fenomenal arquero que jugó en Racing entre 1917 y 1925. Nacido el 6 de mayo de 1894, debutó en Primera a los 16 años en el mítico Alumni y, luego de haber compartido terreno junto a Jorge Gibson Brown, una de las figuras claves para el desarrollo del fútbol en la Argentina, fue transferido a la Academia para reforzar el arco (previo paso por el Club Atlético Estudiantes de Buenos Aires).

En los nueve años que estuvo en la institución, consiguió, nada más ni nada menos, que diez títulos: la Copa Campeonato de 1917 y de 1918; la Copa Ibarguren de 1917 y de 1918; la Copa de Honor Municipalidad de Buenos Aires de 1917; el torneo de Primera División de 1919, de 1921 y de 1925; y la Copa Ricardo Aldao de 1917 y de 1918. Además, alcanzó a disputar algunos partidos en la Selección.

Famoso por su talento para intuir dónde irían los disparos rivales, el goalkeeper –así se los llamaba a los arqueros a principios del siglo XX- dejó también una frase que quedaría para el recuerdo por haber sido un claro ejemplo de la pasión futbolera de aquel entonces: “Ostento en mi carrera de jugador, el honor de no haber mercantilizado mis esfuerzos y de haber practicado en todas las ocasiones el deporte por el deporte mismo. He sido amateur en el más amplio sentido de la palabra”.

Héroe de una etapa cargada de laureles, Croce, que falleció el 10 de julio de 1978, hace exactamente 38 años, sabe que tendrá un lugar reservado en la memoria racinguista para siempre.

Fuente: www.racingclub.com.ar

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