Racing Club El Primer Grande

El Mostaza de afuera

Reinaldo Merlo rompe el silencio después de su desvinculación del club, en mayo. Dice que no tuvo problemas con el plantel. Y que le enseñó a cabecear a Diego Milito.

Reinaldo Carlos Merlo: DT de lujo del equipo ficticio entre ambos clubes.

Barrancas de Belgrano florece al ritmo del intenso movimiento de sus calles. Los árboles devuelven el reflejo de la primavera en esa plaza concurrida. Sergio Denis, el pelo nevado de siempre, la voz inconfundible, se cruza con Reinaldo Merlo y se estrechan en un abrazo. No hace falta que le diga “te quiero tanto” , como el hit que popularizó en las vísperas del Mundial ‘86.

Mostaza lo sabe.
Lo quiere este cantante que es hincha de Racing, como cada uno de esos nostálgicos habitantes del Cilindro. Incluso, aquellos que pusieron el grito en el cielo cuando los resultados desvanecieron el hechizo de la estatua.

Aunque la magia nunca dejará de envolver la figura de Merlo, el último técnico campeón. El mismo que no quiso hablar después de una salida (en mayo) que dejó incertidumbres, pero que ahora rompe el silencio con Clarín. Quiere explicar por qué se terminó abruptamente su tercer ciclo en Racing, que está con ganas de volver a trabajar y que no se pierde un partido para estar actualizado, como corresponde a su jerarquía.

-¿Qué es de tu vida, Mostaza? Te fuiste de Racing y desapareciste.
-Antes que nada, yo no me fui de Racing. Me echaron. Y cuando me voy de un club, no me gusta hacer declaraciones. Creo que este es el momento. Veo fútbol permanentemente, tengo ganas de trabajar, tuve una propuesta del exterior y otras dos ofertas de clubes de acá. Afuera no me quiero ir.

-Ahora que pasó el tiempo, ¿no creés que fue un error haber vuelto a Racing?
-Cuando a mí me vinieron a buscar, Racing tenía dos puntos. Si era otro equipo, no hubiese agarrado. Pero yo quiero a Racing y la gente quería que vaya. Y a mí Racing me dio la gloria como entrenador. No le podía decir que no. Acepté sabiendo que la mayoría de la Comisión Directiva no quería que vaya. Desde que agarré hasta el final del primer campeonato, sumé 16 puntos y logramos despejar el fantasma del descenso. En el segundo torneo, podíamos hacer dos incorporaciones, vinieron Cerro y Rentería y se rompió el colombiano en la primera práctica.

-¿Y cuál es tu autocrítica?
-Yo sé que no sumé los puntos que necesitábamos. Pero el proyecto era hasta diciembre conmigo en el banco. Y después del partido con River, que perdimos 3 a 2 con un penal errado, el presidente me dijo que no iba a seguir después de junio. Entonces, terminamos ahí.

-¿No tendría que haber jugado mejor el equipo?
-El equipo tuvo buenos partidos. Tal vez nos faltó más pausa, más elaboración… Pero tuvimos una remontada impresionante.

-¿Y qué te hace pensar que la historia hubiera sido distinta si armabas el equipo para este torneo?
-Cuando armé el equipo de 2001… No quiero hablar de 2001, porque ya fue. Yo respeto la decisión de los dirigentes. Racing es para salir campeón o nada. Y yo apostaba a eso en el segundo campeonato. Pero hubo muchos problemas.

-Cuando te enteraste que a Cocca le trajeron 14 jugadores, ¿no te preguntaste “por qué a mí no”?
-No, no… El tiempo que me tocó, traté de hacer lo mío y creo que me fue bien. Salvamos a Racing del descenso, hubo una pretemporada, se me lesionaron Ortiz y Rentería y se generaron más problemas.

-¿Sentís que no te respetaron?
-¿Hablás de los jugadores?

-Hablo en general. El hincha, el plantel, los dirigentes…
-La gente se pudo haber molestado por algún cambio, pero como acerté un montón de veces, también me pude equivocar.

-Los hinchas se volvían locos cuando sacabas a De Paul, que era el mejor jugador de Racing.
-Lo que pasa es que es un jugador bárbaro y yo lo cuidaba de las lesiones porque me hacía toda la banda… Bueno, contra River, en el primer campeonato, lo saqué, ganamos y no me dijeron nada. Pero con el hincha nunca tuve ningún problema. Me brinda afecto todos los días. Con los jugadores, tampoco. Ellos se brindaron a full.

-¿Merecías otra oportunidad?
-Merecía terminar mi contrato.

-¿Y ves a Racing?
-Veo todos los partidos. Tiene buenos jugadores y a Milito, que está en el nivel que lo conocí, porque para mí no cambió en nada. Tendrá un poco menos de despliegue, pero es el gran jugador que conocí en 2001 y que triunfó en Europa.

-¿Pensabas que iba a llegar tan lejos en el fútbol?
-Hay una nota, buscala en el archivo, en la que te dije que Milito explotaba en cualquier momento. Y cuando llegaba del banco al túnel, me puteaban a mí y a él. Hasta que explotó. Milito no cabeceaba bien, pero yo le enseñé.

-¿Y qué fórmula usaste?
-Le tiraba muchos centros de costados, le ponía un central… Y aprendió, eh. Después, la rompió en Europa y se cansó de salir campeón.

-¿Te quedaste con las ganas de volver a dirigirlo?
-Estuve cerca, no se me dio.

-¿Qué te parece Cocca? ¿Tiene futuro en Racing?
-A Cocca lo dirigí en la Selección Juvenil. Es un buen técnico, hizo una gran campaña en Defensa y Justicia. Pero Racing es especial.

-¿Tu historia en Racing terminó el día en que te echaron?
-En el fútbol, nunca se sabe. Yo pensé que jamás iba a volver y un día me llamaron. Y aunque ahora me echaron, volvería a dirigir a Racing. Sin ninguna duda.

Fuente: Clarín

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